Hacia un método basado en la dramatización

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La dramatización está ganando éxito en el aula de ELE, aunque su papel queda todavía marginal en comparación con otras actividades y técnicas. Esto debido a dos ideas comunes: el primero es que se necesita un profesor competente y el segundo es que su utilidad está vinculada solamente a las destrezas orales. ¡Error! Rompamos algún mito: la dramatización no es teatro, porque no tiene como objetivo una representación, sino de practicar la comunicación a través de estrategias inspiradas en el juego dramático (Boquete, 2014). Esto significa que el profesor no tiene que ser un actor profesional y que solo hace falta saberse divertir y saber crear un espacio emocionalmente positivo para los estudiantes.

Andrea Usai durante el IV Encuentro didáctico de ProfeDeELE en Salamanca.

Segundo mito: la dramatización SÍ puede abarca todas las destrezas y competencias, presentándose así como verdadero método. Se trataría de un método basado en el uso del juego dramático como técnica para desarrollar EFECTIVAMENTE el aprendizaje del estudiante, porque el protagonista absoluto sería él (o ella) y porque la lengua se usará con fines prácticos todo el tiempo.

Vale, ya nos hemos quitado estas falsas creencias. Ahora, ¡pasemos a la ac(tua)ción! Si todavía no me creéis, mira estos ejemplos. Aquí os traigo algunas ideas para aplicar la dramatización como estrategia didáctica con distintas destrezas/competencias.

1. DRAMATIZACIÓN Y COMPRENSIÓN LECTORA

El semáforo

Si es importante la producción de nuestros estudiantes, es importante también su nivel de comprensión. Sin embargo, hay dos maneras de trabajar la comprensión: de manera pasiva y de manera “cognitiva”, es decir reflexionando sobre ella. Dicho de otro modo: podemos leer un diálogo y que se conteste a unas preguntas o podemos leer un diálogo y trabajar con él de manera profundizada.

En este sentido, una actividad muy útil que podemos hacer es trabajar con los diálogos de los manuales que tenemos en clase, a través del método semáforo. Podrá resultar muy eficiente convertir a nuestros alumnos en “editores” para que modifiquen los diálogos, tanto de manera libre (en formato competición, para que se realice “el diálogo más divertido/loco”) como de manera guiada, con objetivos específicos: convertir el diálogo en algo más natural, debatiendo también sobre su posible versión en la L1 de los estudiantes; añadir un subtema, para que los personajes modifiquen sus palabras; darle una personalidad específica a los personajes. De esta manera, la comprensión lectora no será solamente comprensión, sino que trabajaremos integrando más destrezas, como la expresión escrita y oral. ¿Cómo funciona entonces el método semáforo? Simple:

ROJO: analizamos el diálogo original y lo comentamos en clase con los alumnos.

AMARILLO: quitamos uno de los dos papeles (si hay dos interlocutores) o uno de los papeles (si hay más) y volvemos a escribirlo. Formamos grupos y damos instrucciones más o menos abiertas según el nivel y el grupo: convertir el diálogo en algo más natural; cambiar el tema de la conversación o añadir un subtema; cambiar el carácter de la persona que habla. Los diálogos se volverán a leer para ver cómo han cambiado. Podemos terminar con un debate sobre las diferencias entre las versiones propuestas y finalmente elegir uno o más ganadores o crear un mix entre las propuestas, recogiendo las mejores ideas.

VERDE: una vez elegido el mejor diálogo amarillo (o aceptando a todos los diálogos amarillos), volvemos a escribir también las intervenciones del interlocutor o de los interlocutores que antes no habían sido cambiadas. En este caso, como en el anterior, de manera más o menos libre: convertir el diálogo en algo más natural; cambiar el tema de la conversación o añadir un subtema; cambiar el carácter de la persona que habla. Finalmente leeremos los nuevos diálogos y nos reiremos un poco con nuestros alumnos… ¡editores por un día!

2. DRAMATIZACIÓN Y COMPRENSIÓN AUDITIVA

Ejercicio de doblaje

Si hablamos de dramatización, la comprensión auditiva tiene un papel fundamental: es imposible tener una interacción con alguien si no escuchamos y entendemos al interlocutor. Pero aquí, además, la comprensión auditiva tiene un papel “activo”, en cuanto servirá como base para la producción de los estudiantes. Todo se basa en un esquema simple: observación – reflexión – imitación/acción. Tenemos que acostumbrar a nuestros estudiantes a que escuchen de manera cognitiva, centrándose no solamente en la comprensión general del mensaje, sino en otros aspectos específicos relacionados, por ejemplo, con la fonética.

Después de una primera parte de observación, siempre es útil pasar por una fase de reflexión, tanto común como individual. Solamente después de estas dos fases pasaremos a la producción, que constará de dos partes: en una fomentaremos la imitación, porque a través de ella los estudiantes se sentirán más “hablantes de la L2”, y en otra fomentaremos la producción creativa y espontánea de los estudiantes. Se pueden unir las dos partes en la misma actividad, haciendo un ejercicio de doblaje (MadLipz es una app gratuita que podemos usar en clase):

  1. Los estudiantes doblarán un vídeo que presentaremos sin audio;
  2. se reflexiona sobre las producciones orales y después se escucha el vídeo original;
  3. después de haber reflexionado sobre las diferencias entre las producciones de los estudiantes y el audio original, los estudiantes vuelven a doblar el vídeo, reproduciendo esta vez la versión original y premiando la mejor imitación;
  4. se vuelve al primer doblaje, pero esta vez intentando perfeccionar la pronunciación, tras las reflexiones de la sesión.

3. DRAMATIZACIÓN Y EXPRESIÓN ESCRITA

Expresión escrita y oral van juntas, siempre. No podemos perder de vista ninguna de las dos. La expresión escrita, dentro de este método, se pone como base para las producciones iniciales (cuando todavía los estudiantes no tienen un nivel alto como para producir libremente), pero también como apoyo para producciones más complejas como pueden ser monólogos y guiones.

4. DRAMATIZACIÓN Y COMPETENCIA PRAGMÁTICA

La competencia pragmática es quizás una de las competencias más difíciles de aprender y, desde nuestro punto de vista, de enseñar explícitamente. Por esta razón, mi consejo es de insertar aspectos pragmáticos para que los estudiantes los aprendan y los interioricen de manera inductiva. A través de la dramatización podemos convertir a nuestro grupo en hablantes pragmáticamente competentes porque trabajaremos temas como: hablar directamente e indirectamente; usar la entonación para que haya efectos en la realidad (en la actuación de los interlocutores); los actos de habla; el humor. No hay ejemplos concretos, sino que tenemos que ser nosotros quienes insertamos poco a poco estos temas para trabajarlos y analizarlos.

Unidad didáctica: La isla Jotaeñe

Si sobrevivisteis al rollo teórico, os dejo aquí algo totalmente práctico, esto es, una unidad didáctica completa para trabajar todo lo mencionado anteriormente. Aquí tenéis la Isla Jotaeñe, donde los estudiantes se han perdido tras la caída del avión que los llevaba a España. En esta isla solo se puede comunicar en español.

ACTIVIDAD 1

Un título, mil historias

Propondremos dos títulos (de un libro y de una película) relacionados con los temas “náufragos” e “isla”. Los estudiantes tienen que imaginar la historia, teniendo como indicio solamente la portada. Para hacerlo de manera dinámica, tomaremos a dos estudiantes al azar y tendrán que contar a los demás el plot de la historia, pero solo podrán decir una palabra a la vez y tendrán que alternarse hablando, con lo cual será importante la coherencia en esta interacción (ES – LA – HISTORIA – DE – UNOS – TRAFICANTES; ES – TRAFICANTES – QUE – VENDE – NÁUFRAGOS). Después, entregaremos al grupo la historia original (en formato texto o vídeo).

ACTIVIDAD 2

Una foto, mil historias

En esta actividad no hay palabras, solo movimientos. Dividiremos a los estudiantes en grupos de 3–4 (según el número de personas presentes en la foto). A cada grupo le entregamos una de estas fotos. La actividad consiste en realizar una breve actuación muda de 1 minuto que termine con los estudiantes en la misma posición que se ve en la foto. Los demás compañeros tendrán que adivinar qué es lo que ha ocurrido en la historia representada.

ACTIVIDAD 3

¡Démosle la palabra!

Ha llegado el momento de la expresión oral, pero a través de la lectura. Propondremos dos textos: Instrucciones para llorar de Cortázar y El aburrimiento de Alberti.

Instrucciones para llorar.

Los estudiantes tienen que pasarlo bien también a la hora de leer, con lo cual estas lecturas serán un poco particulares. Con el primer texto, se trata simplemente de que los estudiantes se alternen leyendo dos frases cada uno siguiendo las instrucciones que le iremos dando (las que aparecen en la foto).

El aburrimiento

Con el texto de Alberti trabajaremos aspectos muy importantes como la pragmática y el lenguaje no verbal. De hecho, demostraremos como, según nuestra actuación y nuestra manera de leer el texto, la interpretación del texto cambia totalmente. Podemos hacerlo de manera libre, dejando que los estudiantes interpreten personalmente parte del texto o todo el texto, o, en alternativa, de manera guiada, dando nosotros pistas para interpretar el texto: leerlo de manera “loca” y feliz; leerlo como si se tratara de la defensa en un tribunal; leerlo de manera literal, aburrida.

ACTIVIDAD 4

¡Démosle un tono!

Una manera divertida y bonita de trabajar aspectos relacionados con la fonética y la expresión oral como la entonación, es la de realizar un diálogo sin palabras. Ya que, muchas veces, los estudiantes se centran más bien en el mensaje en vez que en el canal, propondremos este guion, Ternura, para que trabajen con el mismo representando una escena donde lo más importante será el “cómo” y no el “qué”. Las palabras se sustituirán, de hecho, con números, con lo cual, para que los compañeros entiendan las actuaciones, será fundamental la entonación (para saber cuando se trata de afirmación, exclamación o interrogación) y el lenguaje no verbal.

ACTIVIDAD FINAL

Resolver conflictos

Finalmente, ha llegado el momento de expresarse libremente (o casi). Este es un ejemplo de actividad para practicar las destrezas orales con fines prácticos. Pondremos a nuestras parejas de estudiantes frente a conflictos donde cada uno tendrá un rol específico. Los dos tendrán que comunicarse entre ellos para solucionar el conflicto, teniendo en consideración que tienen que mantener el rol asignado, pero encontrando un común acuerdo.

Bien, ha llegado el momento de cerrar el telón. ¿Qué opinas del método basado en la dramatización? Pruébalo en clase y… ¡me dirás los resultados! Ten en cuenta que su objetivo es uno: formar estudiantes realmente competentes y capaces de usar la lengua para fines prácticos. Al fin y al cabo, ¿no es el objetivo que todo profesor tiene?



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